La fiebre del bitcoin parece haber pedido fuerza por estos días. Después de la aprobación de los ETF y del precio récord que superó la barrera de los 69.000 dólares no se ha hablado demasiado de esta criptomoneda. Los vecinos de Granbury, una pequeña ciudad situada en el estado Texas, no consiguen sacársela de la cabeza. Y no es porque se estén volviendo millonarios.
Una enorme mina de bitcoin se ha robado la tranquilidad del lugar. Al menos esto es lo que sugiere una demanda presentada recientemente en un tribunal estatal por la organización Earthjustice. El documento apunta contra el funcionamiento sin pausa de las instalaciones, que genera un zumbido constante que califican de “contaminación acústica excesiva”.
Miles de unidades de procesamiento y muchos ventiladores
La demanda asegura que los vecinos están padeciendo una variedad de consecuencias, como como falta de sueño, dolores de cabeza, vértigo, ansiedad o estrés. Esta combinación de factores, explican, ha alterado la vida diaria de muchas personas. Algunos residentes, añaden, pueden escuchar el sonido de la mina incluso estando dentro de su casa.
Detrás de las instalaciones en cuestión se encuentra Marathon Digital, una compañía que opera varios centros de datos de criptomonedas en Estados Unidos. Según Inside Climate News, la mina de Granbury consta de 20.000 unidades de cómputo cuyo sistema de control de la temperatura consta de una sistema de refrigeración líquida y ventiladores.
La mina de bitcoin de Granbury
La compañía dice que el 30% de su infraestructura en Granbury ya está funcionando exclusivamente con refrigeración líquida, y que está trabajando para desplegar en mayor medida esta solución hacia finales de este año. También señalan que han instalado muros acústicos y han desactivado ventiladores que apuntaban hacia la carretera.